Las Zapatillas

Detalles

Mi hermana Patri lleva el almuerzo de las dos. Es muy temprano, mis zapatillas sortean alegres los charcos del suelo. Hoy ha amanecido de nuevo nublado. Bajamos la cuesta de casa hacia la escuela echando carreras y pegando brincos, compitiendo entre nosotras, bien sonrientes, se nota en nuestra energía que ya hemos desayunado. En clase de educación física toca balonmano.

El primer balón que boté era azul, y sin pega. Mis manos y las de mis compañeras de clase las recuerdo moradas por el frío. El pabellón en el que se desarrollaba la clase era de tres paredes nada más. Los equipos eran mixtos y yo siempre quería estar en el equipo de mi hermana. Si jugábamos una contra la otra después había pique en casa, confieso que ocurría lo mismo cuando lo hacíamos juntas. Éramos muy piconas, como se suele decir no nos gustaba perder ni a las canicas.

 

Txiki

 

En el barrio la bici y la goitibehera (patinete hecho con una tabla y 4 ruedas por mi abuelo) eran mis preferidos. Desgastaba las zapatillas en menos de un mes y mis padres no daban abasto para comprarme otras, así que me tocó ir con algún agujero en ellas más de una vez. *Truco: si te ponías el calcetín del mismo color que la zapatilla se disimulaba bastante.

Quien me iba a decir entonces que mis zapatillas de ahora serían de última generación, que cada par me cuesta un ojo de la cara y que encima siempre posan con un trozo de esparadrapo con su respectivo plastón de “pega”.
Unas zapatillas que han recorrido un montón de países y que han llegado tan lejos. “La mariposa recordará por siempre que fue gusano” (Mario Benedetti).

Otro día volveremos a hablar de zapatillas.

Compartir

Artículos relacionados

Comentarios

Comentarios

  • Hector Barrientos Herrero 2 años ago

    Me encanta esa foto de arriba Eli,salís muy simpáticas. Cualquiera os comería a besos en vuestra época de bebés!. Tú y Patricia sois hermanas mellizas pero,me pareces la de la bota negra que asoma

Comentar No permite etiquetas HTML